
El sector mundial de la energía eólica tuvo su segundo mejor año en 2021, según el Global Wind Energy Council (GWEC), con casi 94 GW de capacidad añadida en todo el mundo, por detrás del crecimiento récord de 2020 en sólo un 1,8%. La capacidad eólica mundial total es de 837 GW.
Europa, América Latina, África y Oriente Medio tuvieron años récord en cuanto a nuevas instalaciones en tierra. Mientras que 2021 fue el mejor año de la historia de la eólica marina, elevando su cuota de mercado en las nuevas instalaciones mundiales al 22,5%. China instaló el 80% de la nueva capacidad eólica marina en 2021.
La energía eólica terrestre y la eólica marina tienen similitudes y diferencias. Su participación en la producción total de energía está aumentando constantemente (en los próximos cinco años, se espera que la capacidad de energía eólica aumente en 557 GW). En Crosby Airpes hemos estado ayudando a construir parques eólicos, tanto en tierra como en alta mar, durante casi 20 años. A continuación, analizamos los retos que implica trabajar en cada entorno.
Energía eólica onshore y offshore: mercados en crecimiento
¿Sabías que la potencia media de una turbina eólica en tierra es de entre 6 y 7 MW, mientras que las turbinas eólicas en mar abierto pueden llegar a 15 MW o más?
Esto se debe a las diferentes características del entorno en el que se encuentran los parques eólicos. La velocidad del viento en alta mar es mayor, ya que no hay barreras naturales que lo detengan, lo que permite que las turbinas eólicas sean más grandes.
Aun así, la principal diferencia entre la energía terrestre y la marítima es su desigual penetración en el mercado y los retos específicos que presenta cada entorno.
La diferencia crítica entre la energía eólica terrestre y marina
Aunque ambas tecnologías convierten la energía del viento en electricidad mediante principios similares, las diferencias entre energía eólica terrestre y marina se manifiestan en múltiples dimensiones que influyen directamente en la planificación y ejecución de los proyectos.
1. Calidad del recurso eólico y producción de energía
La energía eólica marina se beneficia de condiciones de viento superiores debido a las características del entorno marino. Sobre el mar abierto, los flujos de viento son más fuertes, estables y menos turbulentos, al no existir obstáculos físicos como edificios, vegetación o irregularidades del terreno. Como resultado, las velocidades del viento offshore suelen ser entre un 20 % y un 30 % superiores a las terrestres, lo que permite a los aerogeneradores operar de forma más constante y alcanzar factores de capacidad del 45 % al 55 %.
La energía eólica terrestre, en cambio, está más condicionada por la geografía local y las características de la superficie. La orografía, la densidad de vegetación y las infraestructuras cercanas influyen en la variabilidad del viento, reduciendo su velocidad e incrementando la turbulencia. No obstante, una correcta selección del emplazamiento en corredores de viento favorables, junto con aerogeneradores modernos y torres más altas, permite a los parques eólicos terrestres alcanzar factores de capacidad competitivos del 25 % al 35 %, con un menor coste global.
2. Complejidad de instalación y equipos especializados
La fase de instalación representa una de las diferencias operativas más relevantes entre los proyectos de energía eólica offshore y onshore, ya que cada entorno impone retos técnicos, logísticos y de seguridad muy distintos.
Las instalaciones eólicas marinas requieren un nivel excepcional de precisión y coordinación. Las cimentaciones deben ejecutarse en entornos marinos mediante embarcaciones especializadas, mientras que componentes de gran tamaño (torres, góndolas y palas) se transportan y ensamblan en el mar bajo ventanas meteorológicas muy restrictivas. El viento, el oleaje y las condiciones del mar convierten cada izado en una operación crítica. Uno de los mayores retos es la colocación de la góndola sobre la torre, donde incluso pequeños movimientos pueden comprometer la seguridad y la alineación.
Para afrontar estos desafíos, Crosby Airpes ha desarrollado soluciones de izado offshore diseñadas específicamente para compensar el movimiento de los buques y las condiciones dinámicas del entorno marino. Estos sistemas garantizan una colocación precisa y segura de la góndola, un factor clave para cumplir plazos, estándares de seguridad y objetivos de eficiencia económica en proyectos de energía eólica marina.
Las instalaciones terrestres, aunque más accesibles, también presentan requisitos técnicos específicos. Es necesario planificar la movilización de grandes grúas, el acceso por carretera para componentes sobredimensionados y soluciones de aparejo adaptadas al terreno. Las limitaciones logísticas, como carreteras estrechas, pendientes pronunciadas o ubicaciones remotas, pueden aumentar significativamente los costes y los tiempos de instalación.
La ingeniería innovadora resulta esencial para superar estas limitaciones. Nuestro sistema Craneless Wind Turbine Rotor Blade Exchange aborda uno de los principales retos de la energía eólica terrestre: la necesidad de montar grúas de gran tonelaje para operaciones de mantenimiento. Al permitir el cambio de palas sin grúa, este sistema reduce los tiempos de parada, disminuye los costes operativos y mejora la eficiencia a largo plazo de los parques eólicos terrestres.
3. Consideraciones económicas: análisis de costes
El coste nivelado de la energía (LCOE) es el indicador más preciso para comparar económicamente la energía eólica terrestre y marina.
Rangos actuales de LCOE (datos 2024-2025, medias globales orientativas):
- Energía eólica terrestre: 30–50 USD/MWh, una de las formas más económicas de energía renovable.
- Energía eólica marina: 60–100 USD/MWh, con costes más elevados justificados por una mayor producción energética.
A pesar de los mayores costes, los factores de capacidad superiores de la energía eólica offshore suelen justificar la inversión en proyectos de gran escala. La energía eólica onshore sigue siendo más rentable en términos generales, gracias a infraestructuras y costes operativos más bajos que contribuyen a reducir el precio final de la electricidad.
Parques eólicos marítimos: el desafío de trabajar en el mar

Las granjas eólicas offshore son megaestructuras que se construyen a una distancia media de 41 kilómetros de la costa y que se asientan a una profundidad media de 27,5 metros (según WindEurope).
Esto implica varios desafíos de ingeniería: ¿Cómo se transportan las partes de la turbina eólica al parque eólico? ¿Cómo se coloca la góndola en la torre? ¿Y cómo se ensamblan las palas?
Los aerogeneradores marinos son más eficientes gracias a la mayor velocidad y regularidad del viento. Al situarse lejos de la costa, reducen el impacto visual y pueden incluso generar efectos positivos en los ecosistemas marinos mediante arrecifes artificiales.
No obstante, la energía eólica marina presenta desafíos específicos:
- Costes de instalación y mantenimiento más elevados
- Accesibilidad dependiente del clima (40–60 % del año)
- Gestión de la corrosión en entornos marinos
- Infraestructura compleja de cables submarinos
- Necesidad de buques especializados
Contar con equipos adecuados de elevación es importante para conseguir el éxito del proyecto. Por ejemplo, uno de los mayores retos es colocar la góndola (nacelle) sobre la torre. Las condiciones climáticas en el mar pueden ser complicadas: oleaje, viento, etc. Por eso, la precisión es vital.
No te pierdas cómo diseñamos, testamos y pusimos en marcha un sistema de elevación específico para estas situaciones: Manutención y transporte de nacelles en torres eólicas.
Parques eólicos terrestres: el desafío contra la gravedad

Un aerogenerador terrestre produce de media entre 2,5 y 3 MW, frente a los 8–15 MW que pueden alcanzar los marinos. Sin embargo, los parques eólicos terrestres representan más del 90 % de la capacidad eólica instalada mundial, debido al elevado número de instalaciones.
Esta predominancia se explica por su despliegue comercial más temprano, menores costes y plazos de desarrollo más rápidos. Con más de 920 GW instalados en tierra frente a unos 100 GW en el mar, la eficiencia operativa y el mantenimiento son críticos para la producción energética global.
Ventajas de la energía eólica terrestre:
- Menor impacto ambiental y compatibilidad con actividades agrícolas
- Coste reducido y electricidad más asequible
- Instalación rápida y mantenimiento más sencillo
- Acceso durante todo el año
Montar un parque eólico onshore supone muchos retos. Algunas de las más importantes son:
- Adaptar la construcción a la orografía.
- Logística de transporte de grandes componentes.
- Equilibrar el impacto visual con la aceptación social.
- Gestión del riesgo de colisión de aves y murciélagos.
- Tener los equipos siempre a punto.
Por ejemplo, no es rentable montar una grúa cada vez que hay que cambiar la pala de una turbina. Por ello, en Crosby Airpes hemos diseñado un sistema que permite sustituirlas sin necesidad de hacerlo: Sistema de intercambio de palas de rotor de turbinas eólicas sin grúa de Crosby Airpes.
Comparativa completa: energía eólica terrestre y marina
La siguiente comparación se basa en datos del sector correspondientes a 2024–2025 procedentes de GWEC, IRENA y NREL. Estas cifras representan medias actuales del mercado y pueden variar en función de la ubicación del proyecto y de la tecnología empleada. La tecnología eólica marina evoluciona rápidamente, por lo que los costes y las capacidades están sujetos a cambios.
| Factor | Energía eólica terrestre | Energía eólica marina |
| Potencia media del aerogenerador | 3,4–5,5 MW | 8–15 MW (hasta 18 MW) |
| Factor de capacidad | 33–39 % | 50–60 % |
| Coste de instalación (por kW) | 1.400–1.800 USD | 2.500–4.500 USD |
| LCOE (por MWh) | 34–49 USD | 79–100 USD |
| Plazo de instalación | 6–12 meses | 18–36 meses |
| Accesibilidad para mantenimiento | Acceso sencillo durante todo el año | Acceso limitado y dependiente del clima |
| Impacto visual | Moderado a alto | Mínimo (a más de 10 km de la costa) |
| Uso del suelo / mar | Compatible con la agricultura | Compatible con la pesca |
| Consideraciones ambientales | Impacto en aves y murciélagos, ruido | Efectos sobre ecosistemas marinos |
| Cuota de mercado (2024) | 93 % (~1.053 GW) | 7 % (~79–83 GW) |
Preguntas frecuentes sobre parques eólicos terrestres y marinos
Ninguna tecnología es universalmente “mejor”; cada una destaca en contextos diferentes. La energía eólica marina ofrece factores de capacidad superiores y una mayor producción energética por aerogenerador, lo que la hace ideal para proyectos a gran escala en zonas con limitación de suelo, donde los mayores costes iniciales se justifican por el rendimiento a largo plazo. La energía eólica terrestre, por su parte, permite un despliegue más rentable, plazos de instalación más cortos y un acceso más sencillo para el mantenimiento, siendo la opción óptima para proyectos que priorizan costes bajos y un desarrollo rápido. La mejor elección depende de los requisitos específicos del proyecto, los recursos disponibles y los objetivos energéticos a largo plazo.
Los vientos costeros (inshore) se producen cerca de la línea de costa pero sobre tierra firme, mientras que los vientos marinos (offshore) soplan sobre el mar. La diferencia principal radica en sus características: los vientos marinos suelen ser entre un 20 % y un 30 % más fuertes y constantes debido a la menor fricción superficial y a la ausencia de obstáculos. La superficie del océano genera un flujo de aire más uniforme que el terreno terrestre, lo que se traduce en mayores velocidades medias del viento y patrones de generación más predecibles. Esta diferencia fundamental convierte a las ubicaciones marinas en zonas especialmente atractivas para el desarrollo de energía eólica, a pesar de sus mayores costes de instalación y mantenimiento.
La energía eólica marina presenta varios retos importantes. Los costes de instalación son entre dos y tres veces superiores a los de los proyectos terrestres, debido al uso de buques especializados, cimentaciones complejas y cableado submarino. El mantenimiento resulta más difícil y costoso, ya que el acceso depende de las condiciones meteorológicas y limita las intervenciones técnicas al 40–60 % del año. Los entornos marinos aceleran la corrosión, lo que exige materiales y sistemas de protección de alta calidad. Además, la conexión a red requiere costosos cables submarinos de decenas de kilómetros, y los procesos de autorización son más complejos al implicar a múltiples autoridades y grupos de interés. A pesar de estos desafíos, la mayor producción energética suele justificar la inversión adicional en proyectos de gran escala.
Los proyectos eólicos terrestres se enfrentan a riesgos operativos y ambientales específicos. El impacto visual y el ruido pueden generar oposición social, especialmente en zonas residenciales o paisajísticas, lo que puede retrasar o bloquear el desarrollo de los proyectos. El riesgo de colisión de aves y murciélagos requiere una selección cuidadosa del emplazamiento y medidas de mitigación adecuadas. Fenómenos meteorológicos como rayos, acumulación de hielo o vientos extremos pueden dañar los equipos. Además, la logística de transporte de componentes cada vez más grandes se ve limitada por las infraestructuras viarias. También pueden surgir conflictos de uso del suelo con actividades agrícolas, recreativas o urbanísticas. Una planificación adecuada, la implicación de las comunidades locales y soluciones técnicas avanzadas (incluidos sistemas de izado de alta precisión) permiten mitigar eficazmente estos riesgos.
Tendencias del sector y crecimiento del mercado
El sector de la energía eólica está experimentando una expansión sin precedentes, con la energía eólica terrestre y marina desempeñando roles complementarios en la transición energética global.
Según las previsiones del GWEC, la industria eólica instalará 680 GW de nueva capacidad entre 2024 y 2028. Se espera que la energía eólica marina crezca a una tasa anual compuesta del 20 %, mientras que la energía eólica terrestre mantendrá un crecimiento estable del 8–10 % anual.
Mercados emergentes: Estados Unidos está desarrollando rápidamente su sector eólico marino, con más de 30 GW en desarrollo activo a lo largo de la costa atlántica. En Asia, países como Japón, Corea del Sur, Taiwán y Vietnam están acelerando sus despliegues. América Latina, África y el Sudeste Asiático están experimentando una expansión significativa de la energía eólica terrestre.
Integración tecnológica: La energía eólica se integra cada vez más en sistemas renovables híbridos, combinándose con energía solar fotovoltaica, almacenamiento en baterías y producción de hidrógeno verde para crear sistemas energéticos firmes y gestionables.
Conclusión: un futuro sostenible con ambas tecnologías
El debate entre parques eólicos terrestres y marinos no consiste en elegir un ganador, sino en comprender cómo ambas tecnologías se complementan para construir un futuro energético sostenible. Como hemos analizado, las diferencias entre la energía eólica offshore y onshore abarcan dimensiones técnicas, económicas, ambientales y operativas.
La energía eólica terrestre sigue ofreciendo una generación renovable rentable y probada, con despliegue y mantenimiento relativamente sencillos. La energía eólica marina, por su parte, proporciona recursos eólicos superiores y un enorme potencial de escalado, justificando mayores inversiones mediante un rendimiento excepcional a largo plazo.
Crosby Airpes: tu socio en proyectos de energía eólica
La instalación de un parque eólico no es fácil, ni en tierra ni en el mar, pero puede ser más fácil con los compañeros de viaje adecuados.
Desde 2003, Crosby Airpes se ha especializado en soluciones de elevación para la industria eólica. Cada cliente tiene necesidades específicas: la ubicación geográfica del parque eólico, las características del equipo, etc. hacen que cada proyecto sea diferente. Esto nos ha llevado, por ejemplo, a desarrollar diferentes formas de ensamblar las palas de los aerogeneradores.
Nuestras soluciones para ambos entornos
Para proyectos offshore:
- Sistemas de izado de góndolas de grado marino diseñados para compensar el movimiento de los buques y la acción del oleaje
- Equipos especializados para la manipulación de componentes en condiciones marinas exigentes
- Soluciones implantadas en grandes proyectos offshore en Europa y Asia
Para proyectos onshore:
- Herramientas para la instalación y rotación de palas de forma segura y eficiente
- Sistemas revolucionarios de cambio de palas sin grúa que reducen los costes operativos hasta en un 60 %
- Soluciones de montaje de torres adaptadas a terrenos complejos
En Crosby Airpes tenemos una amplia experiencia en la ingeniería de sistemas de elevación y estamos preparados para ayudar a tu empresa en el sector de la energía eólica. Ponte en contacto con nosotros y haznos saber lo que necesitas. Tanto si se trata de instalar aerogeneradores terrestres como de desplegar grandes parques marinos, aportamos el equipo especializado y la experiencia técnica que tu proyecto necesita.



